Cuenta la leyenda
que unas palomas jugaban en el cielo y al anochecer seguían jugando,
porque su estrella iluminaba sus noches.
Las palomas
jugaban y palomeaban y hacían cosas de palomas con otras palomas,
picotear y demás. Y las palomas solían ser felices, había luz y eran palomas alegres, su mundo era perfecto. Las palomas le daban las
gracias a la estrella por brillar para ellas.
Hasta que de
repente un día la estrella de las palomas dejó de brillar. Las
palomas le dijeron 'Estrella estrella que te pasa', pero la estrella
las veía y no podía verlas, no había luz en la noche entera.
Así que las
palomas decidieron devolverle el brillo a la estrella, cogieron
antorchas con sus patas y volaron y volaron, tardaron años,
algunas murieron en el camino, otra nacieron. Hasta que llegaron a la
estrella, poco a poco iban usando las antorchas, pero al hacer eso
las llamas quemaban a algunas palomas. Y la estrella les dijo
'¡Parad, palomas! ¿por qué hacéis esto? si me encendéis no os dará
tiempo a escapar de mi fuego y moriréis' Pero las palomas siguieron y una
de ellas respondió 'No nos importa estrella, tú eras la luz que
iluminaba nuestras noches, y cada noche moríamos en vida sin poder
ser felices al verte apagada. No nos importa si morimos, si con eso
conseguimos que vuelvas a brillar, harás felices a otras palomas y
serás feliz tú también. Y con eso nos basta para dar la vida por
ti'
Un día de
repente, se hizo de noche como normalmente se hacían, pero de
repente apareció luz de la nada. Volvía a brillar. Fin.
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